MADRID, 12 de septiembre de 2026 — El compositor Fernando Alfaro regresa esta noche al formato acústico en el emblemático Café La Palma de Madrid, dentro del ciclo Escenarios Madrid impulsado por Vibra Mahou, con un repertorio mutante que desafía las convenciones del cancionero alternativo estatal.
En Portada
- Fernando Alfaro presenta un recital íntimo en el Café La Palma dentro del ciclo Escenarios Madrid de Vibra Mahou.
- El músico albaceteño incorpora a sus directos relecturas heterodoxas del pop internacional, incluyendo una descarnada versión de ‘Like a Virgin’ de Madonna.
- El repertorio combina hitos de Surfin’ Bichos y Chucho con su discografía en solitario y aproximaciones acústicas inéditas.
La mutación del repertorio: del canon subterráneo a la deconstrucción pop
Pocas trayectorias en el rock independiente en castellano poseen la densidad lírica y la consistencia estilística de Fernando Alfaro. Desde la fundación de Surfin’ Bichos a finales de los años ochenta hasta la madurez expansiva al frente de Chucho y su posterior firma homónima, el autor de Albacete ha articulado un universo reconocible donde la pulsión carnal, la imaginería bíblica y la herida psicológica conviven sin adornos superfluos.
En sus directos desenchufados, Alfaro no se limita a reproducir con guitarra acústica las partituras que moldearon el sonido de los noventa. El formato de proximidad se ha transformado en un laboratorio donde conviven himnos generacionales como ‘Magic’ y ‘Fuerte’ junto a piezas capitales de su trayectoria solista como ‘Camisa hawaiana de fuerza’. Sin embargo, en sus últimas apariciones ha llamado la atención la inclusión progresiva de versiones imprevistas que dinamitan cualquier encasillamiento genérico.
El propio autor explicaba esta dinámica de renovación continua en declaraciones a La Tribuna de Albacete: «También hay versiones sorpresa, porque suelo cambiar bastante de repertorio en cada concierto o gira: tengo tantas canciones ya…». Esa libertad interpretativa le permite saltar de composiciones crudas de su cosecha a lecturas insospechadas que descolocan al oyente habitual.
El choque estilístico: apropiarse de ‘Like a Virgin’ desde la aspereza
Entre los hallazgos recientes que han trascendido de sus conciertos figura su reinterpretación de ‘Like a Virgin’, el himno global compuesto por Billy Steinberg y Tom Kelly que encumbró a Madonna en 1984. A primera vista, la melodía luminosa y la cadencia bailable del tema original se sitúan en las antípodas de los paisajes sombríos y las tensiones viscerales que definen la lírica de Alfaro.
No obstante, la lectura que propone el músico despoja a la pieza de todo su brillo ochentero para convertirla en una confesión íntima de fragilidad. Al ralentizar el tempo y concentrar el peso armónico en los acordes raspados de la acústica, la letra adquiere un matiz confesional y perturbador que encaja de forma orgánica con su discurso.
«Cuando agarras una canción ajena y la desnudas frente a una sola guitarra, lo que te interesa es comprobar si la estructura aguanta el peso cuando la trasladas a tu propio terreno», ha reflexionado el músico sobre su método de trabajo al abordar composiciones foráneas. En sus manos, el estribillo icónico pierde su euforia sintética y se convierte en un eco de desamparo, revelando aristas emocionales insólitas que demuestran la plasticidad de las grandes melodías populares.
El Café La Palma y la vigencia del formato acústico en Madrid
El escenario elegido para esta cita, el legendario Café La Palma, reúne las condiciones acústicas y espaciales idóneas para apreciar este ejercicio de riesgo. El espacio de la calle La Palma ha sido testigo directo de la evolución del underground madrileño durante tres décadas, albergando tanto los primeros pasos de bandas emergentes como las residencias más personales de autores consagrados.
La actuación se enmarca en la iniciativa Escenarios Madrid de Vibra Mahou, un circuito diseñado para preservar la actividad de las salas de mediano y pequeño aforo de la capital. En este contexto de cercanía, la voz cavernosa y el fraseo característico de Alfaro adquieren una presencia física determinante, permitiendo que el público perciba cada inflexión vocal y la respiración entre estrofas.
Un legado en constante diálogo con el presente
La capacidad de Fernando Alfaro para revitalizar su catálogo sin recurrir a la nostalgia complaciente explica su vigencia entre diferentes generaciones de aficionados y creadores. Obras como Hermanos carnales (1992), Tejocote (1999) o La vida es extraña y rara (2011) permanecen como referencias ineludibles para entender la evolución del rock de autor en España.
La incorporación de homenajes oblicuos al pop internacional refuerza la condición de Alfaro como un francotirador de la música española: un autor capaz de tender puentes entre la crudeza del post-punk rural y los estribillos universales del pop sin renunciar a su inconfundible firma autoral.