MADRID, 25 de septiembre de 2026 — El rapero, productor y empresario estadounidense Jay-Z (Shawn Carter) ha quedado formalmente eximido de cualquier implicación en el litigio civil por agresión sexual abierto a finales de 2024. La demandante anónima, identificada en autos bajo el alias procesal de Jane Doe, ha remitido una declaración jurada de doce páginas a la que ha tenido acceso la prensa especializada en la que confiesa que su acusación carecía por completo de veracidad fáctica y que jamás coincidió en persona con el artista neoyorquino.
En Portada
- La demandante Jane Doe presenta una confesión jurada de 12 páginas asegurando que jamás conoció a Shawn Carter.
- La defensa jurídica de la mujer atribuye el señalamiento a un grave error de identificación tras su denuncia inicial.
- Shawn Carter mantiene sus acciones legales por extorsión contra el abogado litigante Tony Buzbee.
Declaración bajo pena de perjurio: la retractación formal de Jane Doe
El documento judicial presentado ante los tribunales estadounidenses zanja de forma categórica uno de los episodios legales más controvertidos que han rodeado al fundador de Roc Nation en los últimos años. En su testimonio formal suscrito bajo pena de perjurio, la mujer es taxativa sobre la inexistencia de cualquier agresión por parte del músico: «Shawn “Jay-Z” Carter nunca me violó. Nunca le he conocido ni he hablado con él», subraya la declarante en el texto facilitado a las autoridades judiciales.
La declaración añade además que no existe «ninguna verdad» en las acusaciones vertidas en el escrito original interpuesto en diciembre de 2024. En el mismo texto, la demandante manifiesta su arrepentimiento formal y asume expresamente el impacto perjudicial que la maniobra causó sobre el entorno del artista: «Reconozco el inmenso daño personal, reputacional y familiar que estas declaraciones infundadas han provocado a Shawn Carter y a su familia».
El nuevo representante procesal de la mujer ha precisado en sede judicial que su representada sostiene haber sido víctima de una agresión sexual en el año 2000 cuando contaba con 13 años de edad, si bien incurrió en una equivocación sustancial al atribuir la autoría física a Jay-Z, a quien jamás vio ni trató en el marco de aquellos acontecimientos.
Cronología procesal: del caso Sean Combs al señalamiento erróneo
El litigio hunde sus raíces en octubre de 2024, cuando la demandante presentó una querella civil contra el productor Sean Combs alegando una agresión ocurrida durante una fiesta posterior a la gala de los MTV Video Music Awards del año 2000. En aquel escrito inicial se hacía alusión a una segunda figura de notoriedad pública cuya identidad no se reveló en el primer sumario procesal.
Apenas dos meses después, en diciembre de 2024, la representación legal de la demandante incorporó formalmente a Shawn Carter como el segundo demandado de la causa. La demanda fue retirada formalmente a comienzos de 2025 tras aflorar severas inconsistencias cronológicas y materiales en el relato de los hechos, circunstancia que abrió la puerta a una revisión exhaustiva del caso por parte de nuevos peritos procesales.
Con la actual declaración de doce páginas, la denunciante queda formalmente desvinculada del proceso, al tiempo que el foco legal se traslada de manera íntegra a la batalla cruzada que Shawn Carter sostiene contra el bufete que impulsó la acusación.
La pugna legal entre Shawn Carter y el bufete de Tony Buzbee
Pese a la retirada de los cargos civiles contra su persona, Jay-Z mantiene activa su ofensiva en los juzgados contra el letrado texano Tony Buzbee y su firma de abogados. El equipo jurídico del músico acusa al bufete de haber orquestado una campaña de presión económica para forzar un acuerdo económico extrajudicial millonario bajo la amenaza de difundir acusaciones difamatorias en los medios de comunicación.
Por su parte, Buzbee ha declarado públicamente que su equipo no había tenido acceso previo a la nueva declaración jurada de Jane Doe y defiende que su despacho actuó de buena fe bajo la convicción de que los testimonios recabados resultaban fidedignos en el momento de la radicación de la demanda. No obstante, el recorrido judicial de este frente paralelo ha tenido resoluciones dispares: este mismo mes de septiembre, un tribunal de apelaciones de California desestimó una de las reclamaciones secundarias promovidas por Carter contra Buzbee, manteniendo vivas el resto de piezas judiciales por presunta extorsión.
Blindaje reputacional y solvencia en la industria discográfica
La exoneración total de Shawn Carter despeja las incertidumbres corporativas que pesaban sobre los activos de su conglomerado empresarial. Con una trayectoria cimentada a lo largo de tres décadas y clásicos discográficos de la envergadura de Reasonable Doubt, The Blueprint o The Black Album, la figura del rapero de Brooklyn trasciende la vertiente artística para consolidarse como una de las piezas clave del negocio del entretenimiento global a través de la agencia Roc Nation y sus alianzas con promotoras internacionales.
El cierre formal de esta causa judicial sienta un precedente de calado en la gestión de litigios civiles dirigidos contra grandes iconos de la música contemporánea, evidenciando los estrictos filtros probatorios exigidos en sede judicial frente a demandas colectivas no contrastadas en el circuito del entretenimiento estadounidense.